miércoles, 27 de mayo de 2015

El teatro como recurso didáctico


 “Imagination is more important than knowledge. Knowledge is limited”
(Albert Einstein)



Como profesora soy consciente del papel tan importante que la creatividad tiene en el proceso de aprendizaje y de que la profesora tiene que ser un poco actriz en clase. No quiero ser yo la que le mate la creatividad a un niño en la escuela, me gustaría ser en cambio la profesora que la propicie todo el tiempo. Recientemente me apunté a un curso de interpretación (en Diorama Arts Studio en Londres para los interesados) con el que no puedo estar más contenta; aparte de pasármelo genial me está sirviendo mucho para desarrollar mi creatividad y perder el miedo “escénico” al hablar frente a un grupo de personas que me observan, especialmente mientras hablo la L2. Los adultos normalmente por miedo al error nos cohibimos y dejamos la originalidad a un lado. Yo personalmente soy una persona bastante abierta, divertida y siempre estoy dispuesta a “hacer el tonto”, sin embargo asistir a estas clases está siendo y estoy segura que continuará siendo enormemente beneficioso para mí.  

La mayoría de las veces que aprendemos una segunda lengua es para ganar acceso, a través de la interacción verbal, a la comunicación con personas que hablan esa lengua.” (Bialystok, Ellen, 1994). Para aprender una segunda lengua no solo es suficiente la gramática, algo que es claramente imprescindible, sino también es muy importante el tema cultural. La gramática SÍ es importante pero no es lo único, la imaginación es muy importante también y el teatro es una manera ideal a través de la cual llevar a cabo esta idea. En resumen, este aprendizaje es un ejercicio que implica todo nuestro sistema cognitivo.

Gerd Brauer (2002) se pregunta en su libro Body and Language la razón, en cuestión de enseñanza interdisciplinaria, de por qué los profesores no se atreven a mover a los estudiantes de sus asientos y así integrar el cuerpo a la teoría y práctica de la interdisciplinariedad, ya que para aprender una lengua extranjera hay que activar tanto el cuerpo como la mente. Es bastante interesante puesto que las actividades de interacción son verdaderamente importantes ya que son este tipo de actividades las que favorecen la adquisición de una lengua.

En una clase de lengua extranjera es primordial que, al contrario que en otro tipo de clases, donde el profesor habla y los alumnos escuchan pasivamente, el alumno se involucre en la clase y el profesor sea el que medie en estas intervenciones. El teatro entonces les puede ofrecer a estos alumnos, tengan la edad que tengan, un contexto en el que se verán forzados a utilizar sus recursos lingüísticos para así mejorar sus habilidades lingüísticas.

Desde mi punto de vista, habiendo sido también una de las directoras del teatro de fin de curso con alumnos de español en la Universidad de Amherst (USA) creo importante señalar que el teatro en la enseñanza tiene muchas posibilidades pedagógicas. Tal y como el “role play” es una estrategia muy útil en una clase de idiomas, el teatro también puede serlo de la misma manera. La función de este tipo de teatro no es realmente el producto final, en realidad se basa en la escenificación de las obras o escenas cortas como un proceso de aprendizaje continuo con un fin didáctico, el cual en este caso es entonces aprender o mejorar el idioma español.

El teatro como técnica didáctica en la enseñanza de una lengua extranjera nos hace involucrarnos en los aspectos más emocionales de una lengua. Se amplía el vocabulario, se mejora la capacidad comunicativa y la pronunciación y ayuda a que algunos alumnos pierdan la timidez.

Gerd Brauer (2002) declara que el teatro pedagógico incrementa la autoestima, la seguridad en uno mismo y la espontaneidad. Además expone que el proceso de usar el drama para enseñar lenguas ha incrementado con la popularidad del enfoque comunicativo, con el cual los estudiantes utilizan el lenguaje con un propósito.
Las actuaciones teatrales vienen a ser un acercamiento al  uso diario de una lengua y resultan de gran satisfacción tanto para el profesor o profesora como para los alumnos porque el duro trabajo de ambos se termina convirtiendo en una actividad que hace disfrutar tanto a sus participantes como directores.  

Brauer, Gerd. Body and Language : Intercultural Learning Through Drama. Greenwood, 2002.

Bialystok, Ellen, and Kenji Hakuta. In Other Words: the Science and Psychology of Second-language Acquisition. New York: Basic, 1994.


2 comentarios:

  1. Hola Carolina,

    Siempre es gratificante ver que alguien se interesa por el uso del teatro en la enseñanza de ELE. Me permito decir que hace ya algunos años publiqué un libro, Tablas, que propone una actividad teatral sostenida en el tiempo. Si no lo conocieras, puedes ver la información correspondiente en la página web de la editorial Edinumen.
    Cordial saludo,

    Jan Peter Nauta

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